Un Parque Científico es una organización gestionada por profesionales especializados, cuyo objetivo fundamental es incrementar la riqueza de su comunidad promoviendo la cultura de la innovación y la competitividad de las empresas e instituciones generadoras de saber instaladas en el parque o asociadas a él.
A tal fin, un Parque Científico estimula y gestiona el flujo de conocimiento y tecnología entre universidades, instituciones de investigación, empresas y mercados; impulsa la creación y el crecimiento de empresas innovadoras mediante mecanismos de incubación y de generación centrífuga (spin-off), y proporciona otros servicios de valor añadido así como espacio e instalaciones de gran calidad.
El modelo de Parque Científico que se propone va asociado a un espacio de convivencia de empresas ya constituidas, empresas nuevas (priorizando las de base tecnológica), Institutos y grupos de investigación y Laboratorios mixtos de I+D Universidad-Empresa, compartiendo servicios logísticos y científico-técnicos de calidad. La ubicación de una empresa o laboratorio en el Parque Científico debe suponer que recibe un valor añadido que no tendría permaneciendo fuera del mismo. Por regla general, este valor añadido provendrá tanto de la calidad de la imagen e infraestructuras, cuanto, sobre todo, de los servicios que el propio Parque oferta.